Kaixo!!
Que tal os va? Disfrutando del verano y las vacaciones? A nosotrxs ya nos queda muy poquito, estamos con la cuenta atras...
Hemos recorrido casi todo lo que queriamos visitar en Ecuador, asi que estamos muy felices por ello.
El ultimo capitulo lo dejé en Mompiche. Despues de pasar alli 5 dias, nos fuimos a Puerto Lopez. Un pueblo turistico costero que está a menos de 300km de Mompiche, pero al cual fue una tortura llegar por falta de una carretera en la costa y muy mala comunicación logistica. A la mierda todo el relax y tranquilidad que habiamos obtenido durante 5 dias! Para llegar de un punto al otro, nos costó más de 10h, un taxi y 5 buses. Para colmo, llegamos de noche y la estacion de autobuses esta lejos del pueblo, así que para culminar, cogimos un mototaxi para llegar al centro. Sin ganas ni humor para buscar hospedaje, nos dimos unas cuantas vueltas y todo era bastante caro, asi que despues de preguntar a la dueña de una tienda, nos mandó a un hostel, en el que pudimos poner el camping y tener todas las comodidades del lugar, por un modico precio. Por suerte, el hostel tenia un billar gratuito, asi que no se ni las partidas que jugamos en los dos dias que estuvimos allí. No hizo muy buen tiempo, por lo que pasamos muchas horas en el hostel, que entre el billar y los dados, se nos pasaron volando. Conocimos allí 2 chicas argentinas que nos enseñaron un nuevo juego con los dados, la generala. Que mas podiamos pedir!! Viciar, viciar y viciar, eso es lo unico que hicimos en Puerto Lopez.
A los dos dias nos fuimos a Olón, un poco más al sur, otro pequeño pueblo pesquero tranquilo. Fuimos allí, porque a solo 4km está Montañita, uno de los principales reclamos turisticos de la costa ecuatoriana. Teniamos curiosidad por verlo, pero no por hospedarnos allí, pues por lo que nos habian contado, aquí solo había restaurantes, mucha mucha fiesta y aun más droga. Vamos, el Ibiza de Ecuador... creo que se concentran ahi mas discotecas que en toda latinoamerica. Asi que al dia siguiente de llegar a Olón, lo visitamos y en efecto, era como lo imaginabamos. Creo que no pasamos alli más de 5 horas, y volvimos a Olon.
El siguiente destino fue Guayaquil. La ciudad nos sorprendió. Las plazas, parques y avenidas principales estaban muy bien cuidadas, a diferencia del resto de calles y avenidas, por las cuales daba un poco de respeto pasar despues de la caida del sol. Todo esto nada tenia que ver con todos los malecones del borde del rio. Habia parques para niños, patios de comida, zonas para cargar los moviles, baños, fuentes luminosas y paseos impolutos, con muchisima seguridad, que se cerraban a partir de la media noche. Sitios muy agradables para pasear, a los que, para mi opinión, les habian dedicado una millonada, dejando la mayoria de la ciudad sin ningun cuidado.
Visitamos algun museo, el parque de las iguanas, por donde andaban a sus anchas y las peñas, el barrio antiguo y nostalgico de la ciudad. Estos dias no los pasamos solos, ya que tuvimos la visita inesperada de Haizea, mi colega y compañera de curro de Donosti. Además, quedamos 3 dias a comer con Deivi y su hija, una familia colombiana a la que conocimos en Salta, que hora vive por motivos laborales en Guayaquil. Es profesor de peluqueria en un centro, y casualidad, iba a impartir un curso de cortes para pelo corto. Como escasean las mujeres de pelo corto en en sudamerica, tuve la suerte de ser su voluntaria, así que me cortó el pelo delante sus 30 alumnas.
El ultimo dia nos invito a su casa a cenar, Haizea incluida, y preparamos una cena vegana para la familia, las vecinas y la dueña de la casa donde viven, una pastora evangelica. Cenamos y estuvimos de charleta hasta que el cansancio nos mandó a todxs a dormir. Pasamos la noche en su casa y al día siguiente, tras despedirnos de Haizea en la estación de buses (que ella volvía a Perú), salimos hacia Cuenca, ya al interior del pais. Nos lo pasamos genial en Guayaquil, en especial con la compañia de Haizea, Deivi y la familia de él. Eskerrik asko a todxs!
Cuenca es la tercera ciudad del pais encuanto a habitantes, despues de Guayaquil y Quito. A su vez, es la ciudad de la cultura por excelencia. Hay como 18 museos variados y una agenda cultural interesante y diversa. Aquí pasamos 5 días pateando calles y museos. Por supuesto, tambien aprovechamos para descansar tras los 5 intensos dias de Guayaquil. Queriamos haber visitado un parque totalmente inclusivo que creó hace unos años Lenín, el actual presidente del pais, pero entre que estaba muy lejos y leimos en internet que estaba deteriorado por la falta de mantenimiento por parte de la alcaldia, lo acabamos descartando.
El siguiente paso lo dimos a Baños de agua santa, un pueblo de montaña, muy popular por las aguas termales y las cascadas de alrededor. Además, hoy en dia tiene gran oferta de deportes de aventura. Por todo esto, es muy visitado por familias y gente joven, tanto nacional como internacional. Queriamos haber hecho algun trekking, pero el mal tiempo no nos lo permitió.
En el hospedaje en el que estabamos, Nomada hostal, conocimos a una pareja argentina, muy salada, que iba a hacer una actividad de tirolina (canopy le llaman aqui), puente tibetano y via ferrata. Se nos pusieron los dientes largos y finalmente nos fuimos con ellxs, nuestro ultimo capricho! La tirolina fue un puntazo, porque en lugar de ser tipo columpio, como en todos los sitios, se hacía tumbadx boca abajo, con la sensación total de ser un pájaro. Además, se terminaba entre dos rocas, que daba la impresión de entrar volando a una cueva. Fue muy muy guay. El puente tibetano y la via ferrata tambien lxs gozamos. Para terminar habia otra tirolina de vuelta, donde nos volvimos a tirar tumbadxs, lxs dos juntxs, otra experiencia diferente.
De allí pensabamos acercarnos a Quito, para visitar una comunidad bastante interesante de la que nos habia hablado Esti, «El leon dormido», donde se practica la educación libre, la economia social y comunitaria y otras cuantas cosas de gran interes. Nuestro gozo en un pozo cuando nos pusimos en contacto con la asociación para poder ir a ver el proyecto y nos mandaron las condiciones. Habia que ir minimo una semana, y con sus tarifas, nos salia la semana por 500$, además de las charlas o formaciones a las que quisieramos asistir. Vamos, que la economia social es solita para ellxs, porque en lo que se refiere a la gente que tiene interes en la comunidad, es todo un negocio... asi que, aprovechando que teniamos más tiempo del que esperabamos, decidimos ir a Puerto Misahuallí, a la entrada de la selva amazónica. Ya que no hemos tenido la ocasión de pisar selva en todos estos meses, por lo menos poder olerla.
Llegamos al pueblo tras ver de camino al centro un cartel en el que ponia " Txalaparta etxea Kepa". Yo no me sentía nada bien, supongo que debido a una indigestión por culpa de unas hamburguesas de lentejas! Mande a Eñaut a buscar hospedaje y yo me quedé en la plaza con las mochilas. Acabamos en un hospedaje en la playa del rio, rodeadxs de monos capuccinos que viven en libertad, lugar idílico!
Al dia siguiente, despues de comer, teniamos tanta curiosidad por la Txalaparta etxea y por quien seria Kepa, que nos acercamos hasta allí a tocar la puerta. Resultó ser un hombre de Donosti que lleva allí viviendo 36 años, casi desde el inicio del pueblo, ya que este solo existe como tal hace 40 años. Nos pusimos a charlar y charlar, que el hombre estaba emocionado de que hubieramos ido por la curiosidad, que para cuando nos dimos cuenta, Nila, su mujer, habia preparado la cena para todxs asi que no pudimos rechazar la invitación. Despues de pasar horas hablando, nos quedamos con ganas de más, y como ellxs tambien tienen cabañas para turistas, al dia siguiente recogimos las cosas del hospedaje de la playa y pasamos otros dos dias en su casa. Desayunamos, comimos y cenamos con ellxs esos dias, sin parar de hablar de sus vidas, de como estaban donosti y alrededores, de ecuador y sus costumbres y mil cosas mas. Enseñandos fotos de la familia, resultó que tiene un sobrino de Lekeitio al que yo conozco, por un compañero de la universidad, que ahora vive en Irun porque se echó novia de allí, que pequeño es el mundo!! Total, que se nos pasaron los dias volando y nos ha dado unos regalos para que le demos a su madre a la vuelta.
Nos despedimos de ellxs, del pueblito y de los monos, despues de visitar una Ceiba, arbol muy importante aquí, que es enorme, y segun nos contó Nila, cuando vino su familia hicieron falta 40 personas con la ayuda de camisas para rodearlo entero y dejamos aquella tranquilidad para venirnos a Quito. Justo cuando llegamos era la fiesta de la luz, que consiste en proyectar imagenes y videos con musica o sonidos en las fachadas de algunos edificios de la ciudad. El año asado lo hicieron primera vez y no fue tan visitado, pero este año ha atraido a media Ecuador y las calles han estado llenas de mareas de personas durante unos cuantos dias desde las 19 hasta las 12 de la noche. Ha sido curioso verlo, sobre todo, porque debido al periodo vacacional, pensabamos que la ciudad iba a estar vacia.
Hemos pateado calles, barrios y parques estos dias. La ciudad está muy bien, excepto por la polucion de los autobuses, la altura y las cuestas. Volvemos a estar a 2700 m.s.n.m. y ha supuesto que los primeros dias hayamos vuelto a sufrir ligeramente de mal de altura. Pero bueno, nuestra aventura está llegando a su fin, asi que con fuerza y sin lamentos, afrontamos lo que venga.
Un muxu para todxs y hasta pronto!