En nuestro primer destino peruano, Arequipa, pasamos cuatro dias. Teniamos el plan de ir al cañon del Colca, como comenté en el post anterior, pero finalmente, debido a la situacion metereologica, con mucha mucha pena, tuvimos que abandonar el plan, ya que iba a pasarse lloviendo más de una semana. La idea era hacer un treking de 3 dias por el cañón, el cual es nacimiento del rio Amazonas. Pero lloviendo como lo hacía, nos íbamos a rayar y no ibamos a poder disfrutar del lugar como merece. Además, aunque tengamos ropa apta para la lluvia, no creo que nuestras playeras y chubasqueros fueran a aguantar tanta agua. Aun y todo, seguiamos con la duda, pero finalmente nos recomendaron no ir, ya que podía ser peligroso con ese tiempo.
Nos quedamos en Arequipa y pudimos disfrutar del sábado de carnaval. El desfile fue auténtico, bastante humilde y muy muy guarrete, ya que tanto participantes como espectadorxs llevaban espuma, polvos de colores y demás para pringar a cualquiera que pasara por delante.
Esa noche viajamos a Cusco, y el domingo, según llegamos, nos topamos con el carnaval de la ciudad. Más que un carnaval, se le podría llamar batalla campal. No había desfiles ni música ni disfraces. Toda la gente estaba en la plaza pringandose con espuma y polvos, como en Arequipa pero a lo bestia, y mucha gente llevaba pistolas y globos de agua. Conseguimos verlo desde la "grada" sin sufrir sus consecuencias.
Pasamos cuatro días allí. La ciudad es muy muy bonita, pero nos indignamos bastante porque no había nada gratuito que hacer o ver. Todos los museos excepto el de plantas medicinales y el del café eran de pago. Por supuesto, visitamos estos dos. Los atractivos turísticos de la zona son el valle sagrado y demás ruinas incas. No es posible pagar para visitar una sola zona, si no que es obligatorio pagar un boleto con el cual se pueden visitar varios lugares. En caso de querer ver todas las ruinas, hay que pagar más de 50€, por supuesto, Machupichu aparte y bastante más caro. Nos pareció increible este precio, teniendo en cuenta la economía del pais, asi que pasamos de todo y decidimos no pagar por nada. Hubo quien nos invitó a ir a Machupichu y colarnos, contandonos varias formas posibles de hacerlo, pero rechazamos toda opción. Finálmente, de paseo por Cusco, nos encontramos con un chico mexicano al que habíamos conocido en la isla del sol y nos recomendó ir a Ollantaytambo, un pueblo desde el cual, subiendo a la montaña, podríamos ver las ruinas gratis.
Así que tras 4 días en Cusco, nos fuimos a Ollantaytambo, un pueblo precioso! Resulta ser el único pueblo inca viviente a día de hoy. Está totalmente adoquinado, rodeado de montañas y como era tipico de los incas, los desagues estan en los bordes de las calles, a la vista. Según dicen, el agua recorriendo por las calles ayuda a las buenas energias. La verdad es que da una tranquilidad increible pasear por las callejuelas y escuchar el agua constantemente, suena como las pequeñas fuentes relajantes que hay en algunas casas.
De no ser porque este pueblo es de donde se coge el tren para ir a Machupichu, me imagino que no seria para nada turistico. Por suerte, la gente está solo de paso y no está para nada masificado. Nosotrxs pasamos cuatro dias allí. Subimos a la montaña donde había unas ruinas gratuitas (por poco tiempo, al parecer), vimos las que había en frente de pago, paseamos por el parque arqueológico que hay a las afueras,... en definitiva, unos días de tranquilidad y mucho verde. Fuimos a pasar el último día al pueblo de al lado, Urubamba. Nos encontramos con una ecoferia y pasamos el día allí entre productos naturales, teatro infantil, clown adolescente, concierto de una cantautora colombiana,... estuvo genial! Ahí, en un puesto de venta de cacao, había una chica de Burgos. Estuvimos un rato con ella, y resultó que su primo de Tudela andaba por allí de visita, así que pasamos un buen rato tambien hablando con él.
Antes de ayer volvimos de allí a Cusco para tomar el bus para venir a Ayacucho, donde estamos ahora. Bueno, Ayacucho o Huamanga, no se muy bien cual es el nombre... Resulta que antiguamente se llamaba Huamanpampa y al llegar los españoles, como no sabian nombrarlo, se quedó como Huamanga. Años despues, tras la guerra y muerte aquí de más de 1000 personas, Simon Bolivar lo nombró Ayacucho, que en Quechua significa tierra de muertos. En algunos sitios pone Ayacucho y en otros Huamanga, así que no nos ha quedado muy claro cual es el nombre de la localidad. La ciudad es conocida porque fué cuna del terrorismo peruano en los 80, el sendero luminoso tuvo sus inicios aquí, por lo que a los peruanos no les gusta esta zona, y por tanto es menos turística según nos han dicho. El gran orgullo de la localidad es el de tener 33 iglesias y catedrales, tantas como años tenía Jesus cuando murió. La verdad es que en cada calle se puede ver una, incluso hay dos en la plaza principal. No las hemos contado todas, pero bueno, habrá que creerselo...
Hoy, 8 de marzo, día de la mujer, hemos estado en la plaza con todxs lxs ayacuchanxs que se han animado a salir a la calle. Tras la manifestación y acto en la plaza, ha habido una ferifiesta en el salón de actos y nos hemos apuntado. Ha habido reconocimiento a unas cuantas mujeres por su trayectoria y lucha en favor de los derechos de las mujeres, actuaciones musicales, sorteo de regalos,... todo esto con una inca cola y picoteo salado para todxs lxs asistentes. Tras las tres horas de acto, a la salida nos han sacado un ponche caliente que sabía a arroz con leche y un bollo. Vamos, que hemos salido casi cenadxs! Aun y todo nos hemos ido a comer un par de hamburguesas, jijiji.
Para terminar y como dato curioso, durante esta semana, observando la luna, hemos sido conscientes de que en el hemisferio sur es diferente, ¿ lo sabiais? Cuando la luna está creciente nosotros la vemos con forma de D y cuando está decreciente con forma de C. Aquí es al revés! Si no lo sabiais, ya habeis aprendido una nueva curiosidad.
Un muxu y hasta pronto
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