El ultimo mes se nos ha pasado volando! Lo hemos pasado trabajando de voluntarios en el Tierra Norte hostel y los dias se nos han pasado sin darnos cuenta. Cuando llegamos pensamos que era un buen lugar para pasar una temporada, pues tiene mucho que visitar alrededor. La realidad ha sido totalmente diferente. Entre turno y turno el hostel nos ha atrapado y hemos estado muchos dias sin salir. A veces teniamos descanso a mediodia y con el calor insoportable que hacia no quedaban ganas de salir a la calle. Otros dias, despues de hacer turno de noche, estabamos tan cansados que dormiamos por el dia... así se nos ha pasado el tiempo, que no encontrabamos ni la oportunidad ni ganas de escribir para informaros. Cuando salíamos paseabamos por el centro de la ciudad o subíamos al cerro San Bernardo, desde el cual hay una vista panorámica de Salta y es buen sitio para desconectar. Hay un teleférico para subir, que deja justo al lado del mirador, pero hemos preferido subir las 1070 escaleras que llevan a la cima, ya que así nos servía para hacer un poco de ejercicio y no perder toda la forma que hemos ido pillando los meses anteriores.
En el hostel hemos tenido unxs cuantxs compañerxs voluntarixs a lo largo de este mes, todxs argentinxs excepto una chica quebecua, Amelie. Ella es con la que más tiempo hemos pasado, ya que estaba cuando llegamos y sigue ahí. Al principio estaban también Adri, Viky y Mirko, con los que teniamos buen rollo, pero se fueron a la semana de llegar nosotrxs. Después entró Pablo, un chico con el que al principio todo iba bien, pero poco a poco nos empezó a cansar. Pasar casi 24h al día con alguien que no te gusta carga mucho, y estuvimos a punto de irnos del hostel antes de lo que pensamos. Por suerte, el día 4 se fué y decidimos seguir allí. De todas formas, decidimos no quedarnos hasta el día 15, pues ya nos parecía que llevabamos mucho tiempo paradxs y se nos empezaba a hacer pesado. Ese mismo día decidimos que saldríamos hoy, día 10, justamente un mes después de llegar. Al día siguiente llegaron 3 chicos de la Pampa, Mauri, Charo y Gonzalo, y el ambiente cambió totalmente. Son unos chicos muy simpaticos y agradables, como dirian lxs argentinxs, muy piolas, y hemos compartido una semana con ellos, mucho más agusto que las anteriores. Ha sido muy ameno.
En cuanto a la navidad, este año ha sido totalmente diferente... A 30°C de media diarios, lejos de la familia y con gente de todo el mundo mezclada, han sido las navidades más raras que he vivido. Con intención de tener unos días tipo "familiar", organizamos una cena de nochebuena en el hostel para voluntarixs y hospedadxs. También estuvo Pantera (el hombre que aparece en la foto con Eñaut), el único trabajador del hostel. Es un hombre salteño que se dedica a la limpieza del hostel, y como no tenía con quien pasar las fiestas, los invitamos a él y a su hijo. Lloraba de emoción el pobre... Total, que para la cena del 24 nos acabamos juntando 25 personas; argentinxs, europexs de varios paises, dos chicas catalanas con las que hemos hecho buena relación, una quebecua y un japonés. Hubo asado, falafel, ensaladilla rusa y un montón de cosas más. Cocinamos entre todxs, cada cual haciendo su aportación. También tuvimos kalimotxo, sidra salteña (muy parecida a la asturiana), y por supuesto, Fernet, bebida típica italiana que se consume más en argentina que en el pais de origen. En nochevieja volvimos a hacer lo mismo, pero esta vez estuvimos 15, pues el hostel estaba algo más vacio. El día siguiente fué bastante duro trabajar...
Entre fiesta y fiesta, con intención de descansar un poco del hostel y con el objetivo de conocer un poco la provincia, nos tomamos día y medio de descanso y nos fuimos a Cafayate. Cansados de estar rodeadxs de gente todo el día, estuvimos en un hostal tranquilo, pijito, con habitación y baño privado, para no tener que estar con nadie. ¡Ese fue nuestro regalo de navidad! De camino al pueblo está la famosa quebrada de las conchas, que tiene un paisaje increible, y que como su nombre indica, está llenito de conchas. Dificil de imaginar que esto un día estuviera bajo el mar, ya que está a más de mil metros de altura. Ofrecian salidas para ir a visitar la garganta, el anfitratro y demás formaciones naturales, todas ellas en la quebrada, pero como bien habiamos decidido, nuestro objetivo principal era descansar, así que solo lo vimos desde el bus.
El lunes fue nuestro último día en el hostel, y a cambio de hacer el turno del sabado noche/domingo mañana, nuestrxs compañerxs nos dieron el día libre. Aprovechamos para ir a la quebrada de San Lorenzo, al ladito de Salta, que tiene rio para bañarse y con la calor que hacía era el mejor sitio al que podíamos ir. Antes aprovechamos para hacer las últimas compras para el camino.
Ayer por la mañana nos despedimos de todxs en el hostel y cogimos el bus hacia Tilcara. Ya estuvimos allí antes de empezar a trabajar, pero queriamos pasar la noche allí para poder ir esta mañana a Iruya, el último pueblo que nos quedaba por visitar en Argentina antes de pasar a Bolivia. Está en la montaña y no tiene un amplio servicio de transporte, así que volver a Tilcara es la única opción de poder llegar hasta allí. Deberíamos haber llegado ayer a mediodia, pero resulta que debido al mal tiempo, hubo desprendimientos en la montaña, dejando el pueblo de Volcan hecho polvo, han muerto dos personas. Estuvimos paradxs en la ruta casi 5 horas. Los chóferes y la compañia esperaban que se reabriera el camino, pero según iba llegando la información se veía más chungo el asunto. Finalmente retrocedimos hasta San Salvador de Jujuy, para quedarnos en la terminal, hasta nuevo aviso, pudiendo tener comida, baños,... Hemos pasado la noche en el bus, en la terminal, y esta mañana han decidido traernos de vuelta a Salta, para hacer las reclamaciones y poder tirar hacia otro lado. Hemos llegado a mediodia, hemos recuperado el dinero del billete y hemos comprado otro para esta noche, que nos dejará en Aguas Blancas, otra ciudad fronteriza con Bolivia, ya que no se sabe cuando se reabrirá la ruta por la que pensábamos ir. Total, que hemos vuelto al hostel a dejar las cosas y pasar el día aquí.
Para acabar de gastar los pesos que tenemos, hemos ido a comer a la Chirimoya, un restaurante vegano, ya que por el alto precio que tiene no habíamos ido hasta ahora. No hay mal que por bien no venga!
Mañana a esta hora estaremos ya en Bolivia, así que a partir de ahora, no sabemos cuando podremos conectarnos. Según lxs mochilerxs que nos hemos cruzado en el camino está bastante complicada la red allí, así que no os preocupeis si no teneis señales nuestras por una temporada.
muxux a todxs y a seguir bien!!
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miércoles, 11 de enero de 2017
Proxima estacion Bolivia
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